
Las críticas de OCEANA a la administración española, que comentaba en la noticia del 13 de marzo pasado, relativas a una falta de transparencia en los estudios realizados por el MARM en el año 2001 sobre contaminantes en pescado, y su sospecha del riesgo de consumir pescados comercializados en España por causa del mercurio, ha provocado también una reacción contundente por parte del sector pesquero español, concretamente por la Confederación Española de Pesca (Cepesca).
Aunque ya han transcurrido bastantes meses desde su publicación, vale la pena hacer mención a la nota colgada en la web de Cepesca el pasado 2 de marzo, titulada “La ciencia constata que los beneficios de comer pescado superan con creces los posibles riesgos”.
Cepesca afirma que “…científicos y académicos expertos en Nutrición, Medicina y Toxicología de todo el mundo coinciden en destacar que los beneficios de comer pescados y mariscos para la salud son muy superiores a los posibles riesgos asociados con los niveles presentes de estas sustancias”. Esta afirmación se basa fundamentalmente en el informe de un Panel científico de la FAO y de la OMS sobre riesgos y beneficios del consumo de pescado, de enero de 2010.
Informe de la FAO/OMS y opinión científica de la EFSA
Junto con el documento de la FAO/OMS quiero mencionar la opinión científica de la EFSA sobre evaluación 
de la seguridad de pescados criados y salvajes publicada en 2005, que también evalúa el balance riesgo/beneficio del consumo de pescado.
En las conclusiones del documento de la EFSA se dice que el pescado es una importante fuente de proteínas de alto valor biológico, de vitaminas y minerales. También, que hay evidencia de que el consumo de pescado, especialmente el pescado graso, beneficia el sistema cardiovascular y el desarrollo fetal. No obstante, la presencia de mercurio y dioxinas y PCBs similares a las dioxinas en el pescado puede producir efectos perjudiciales en grupos de consumidores, concretamente, consumidores extremos de pescados de gran tamaño (ej.: atún), podrían exceder el PTWI del metilmercurio y consumidores extremos de pescados grasos podrían superar el PTWI de las dioxinas y los PCBs similares a las dioxinas.
En esta opinión, la EFSA da las pautas para que se puedan establecer recomendaciones de consumo de pescado a grupos de consumidores, concretamente, las mujeres embarazadas que coman hasta dos raciones a la semana del grupo de pescados considerados en esta opinión, es poco probable que excedan el PTWI para el mercurio, y el consumo de hasta dos porciones a la semana de pescado graso como el arenque (no de la zona Báltica) y el salmón no superarían el PTWI de las dioxinas y PCBs similares a las dioxinas. Y termina el documento diciendo que, con la información que se disponía entonces, no hay una metodología acordada para tener en cuenta los riesgos y los beneficios de una forma cuantitativa y recomienda que se desarrolle un marco para poder comparar cuantitativamente el balance riesgo/beneficio.
http://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/doc/236.pdf
El documento de la FAO/OMS publicado el año pasado evalúa la relación riesgo/beneficio relacionada con el consumo de pescado, concluyendo lo siguiente:
http://whqlibdoc.who.int/publications/2011/9789241564311_eng.pdf
Efectivamente, las conclusiones de este informe, como refiere Cepesca en su nota de prensa, afirman que la balanza riesgo/beneficio del consumo de pescado se inclina favorablemente hacia el beneficio para la salud que aportan los nutrientes de los pescados, en detrimento del riesgo que supone la ingesta de contaminantes presentes en estos productos.
Yo no soy la persona más apropiada para evaluar científicamente este documento de la OMS pero sí quiero comentar que, por supuesto, no hay que dejar de consumir pescado por sus grandes beneficios nutricionales pero también hay que informar a los grupos vulnerables y a los consumidores extremos para que limiten (no eviten) el consumo de pescado de forma que la ingesta de contaminantes se encuentre siempre por debajo de sus ingestas tolerables fijadas por los organismos científicos. Y estas pautas de consumo no aparecen en el documento de la OMS, ni siquiera en las recomendaciones finales.
No hay que olvidar que la Comisión Europea, basándose en la opinión científica de la EFSA, publicó una nota informativa, que he referido en anteriores noticias, recomendando raciones limitadas de pescado a los grupos de embarazadas, lactantes y niños.
Volviendo a la nota de prensa de Cepesca, quiero añadir que no solo hay que informar de la parte científica que beneficia a su sector, sino también de los riesgos relacionados con el consumo de pescado, como por ejemplo las dioxinas, que no aparecen ni siquiera mencionadas en la nota de prensa, porque esos riesgos en los pescados "haberlos haylos”.